enfermedades comunes de los niños
La mayoría de las infecciones son causadas por microbios llamados virus
y bacterias. Aunque es posible prevenir la diseminación de microbios, no
siempre podrá evitar que su hijo(a) se enferme. Es importante que los padres
sepan cómo proteger la salud de sus hijos y qué hacer cuando se enfermen.
Continúe leyendo para aprender más sobre las infecciones comunes de
la niñez, signos y síntomas, tratamientos, y en qué casos es recomendable
llamar al pediatra.
Contenido
• Cómo proteger la salud de su hijo.
• Cómo saber si su bebé tiene una infección.
• Qué hacer para aliviar el malestar de su hijo.
• Acerca de otras medicinas.
• Infecciones comunes:
— Bronquiolitis
— Resfriado
— Crup, o garrotillo
— Infección de oído
— Gripe (influenza)
— Impétigo
— Conjuntivitis
— Neumonía
— Sinusitis
— Infección de garganta por estreptococo
— Orzuelo
— Infecciones de las vías urinarias
— Vómitos y diarrea
Cómo saber si su bebé tiene una infección
Las infecciones bacterianas pueden ser muy peligrosas en un niño menor
de dos meses. Llame al médico de inmediato si su bebé presenta cualquiera
de estos síntomas:
• fiebre
• llanto débil
• problemas al respirar
• mal tono de la piel
• más inquieto de lo habitual
• duerme más de lo habitual
• vómitos o diarrea
• no come bien
Cómo proteger la salud de su hijo
Siga estas recomendaciones para proteger la salud de su hijo:
• Manténgase las manos limpias. Toda la familia debe lavarse las manos
varias veces al día para evitar la propagación de microbios.
• Evite compartir utensilios, tazas, cepillos de dientes, pañitos para la cara
o toallas con alguien que tenga un resfriado o fiebre.
• Lave los platos y utensilios con agua caliente y jabonosa.
• No fume alrededor de su hijo. No fume en el auto ni en ningún lugar
de la casa.
Cómo aliviar el malestar de su hijo
El pediatra podría recomendarle los siguientes modos de aliviar el malestar
de su hijo:
Para aliviar la congestión nasal
• Use gotas de solución salina para aligerar las secreciones. Pregúntele al
pediatra cuáles recomienda. Coloque unas cuantas gotas de la solución
salina en cada fosa nasal y a continuación aspire las secreciones con
delicadeza, usando una perilla succionadora. Este método es más efectivo
en bebés menores de tres meses.
• Durante el transcurso de la enfermad, use un humidificador o vaporizador
de vapor frío en la alcoba del niño. Esto ayuda a humedecer el aire y
podría ayudar a despejar las fosas nasales del niño. Recuerde limpiar
el humidificador o vaporizador a menudo, siguiendo las recomendaciones
del fabricante.
Para aliviar la congestión del pecho
• La terapia física del tórax puede aflojar la mucosidad y ayudar a los
bebés y niños pequeños a expulsar las flemas.
Extienda al niño boca
abajo sobre sus rodillas, ahueque la mano y déle un golpecito suave en
la espalda.
Otra opción es sentar al niño en su regazo, inclinarle el cuerpo
hacia delante unos 30 grados, ahuecar la mano y darle un golpecito con
delicadeza en la espalda.
• Durante el transcurso de la enfermedad, use un humidificador o
vaporizador de vapor frío en la alcoba de su hijo. Esto ayuda a humedecer
el aire y podría ayudar a despejar la congestión del niño. No olvide limpiar
el humidificador o vaporizador a menudo, siguiendo las recomendaciones
del fabricante.
Para aliviar la tos
• Déle media cucharadita de miel de abeja a los niños de 2 a 5 años
de edad, una cucharadita a los niños de 6 a 11 años de edad y dos
cucharaditas a los niños de 12 años en adelante.
Si le da la miel al niño
por la noche, no olvide lavarle los dientes antes de acostarlo.
Recuerde
que no es seguro darle miel a los bebés menores de un año.
• Para un niño de cuatro años de edad en adelante, las pastillas para
la tos podrían ayudar a aliviar la garganta. Recuerde que no se le deben
dar pastillas para la tos a un niño menor de cuatro años porque podría
atragantarse. Asimismo, no le dé al niño más pastillas para la tos de
las indicadas en el empaque.
Para mitigar la fiebre
• Déle acetaminofeno a un bebé de seis meses o menos.
Déle ya sea
acetaminofeno o ibuprofeno a un niño mayor de seis meses.
Pregunte al
pediatra cuál es la dosis adecuada para la edad y el tamaño de su hijo.
No
le dé aspirina al niño puesto que la misma se ha asociado con el síndrome
de Reye, una enfermedad poco común pero muy grave, que afecta
el hígado y el cerebro.
Enfermedades comunes de la niñez
Las siguientes son algunas de las infecciones infantiles más comunes, así
como sus signos y síntomas, tratamientos y en qué casos es recomendable
llamar al médico.
Bronquiolitis
La bronquiolitis es una infección viral que hace que se inflamen los pequeños
tubos respiratorios (bronquiolos) de los pulmones. Esto obstruye el flujo
de aire a través de los pulmones, dificultando la respiración. Afecta más
a menudo a los infantes o bebés de pocos meses, puesto que las vías
respiratorias de éstos son más pequeñas y se obstruyen con más facilidad.
Signos y síntomas
• Sibilancias (una especie de silbido) o una respiración dificultosa y rápida
• Secreciones nasales
• Congestión del pecho que empeora en la noche
• Fiebre
Tratamiento
Consulte la sección “Cómo aliviar el malestar de su hijo”.
Llame al pediatra si el niño deja de tomar líquidos o le cuesta mucho
respirar. Es posible que haya que hospitalizarlo para suministrarle oxígeno,
fluidos o medicinas que le ayuden a respirar.
Resfriados
Los resfriados son de origen viral. La mayoría de los niños tiene de 8 a 10
resfriados durante sus primeros dos años de vida. En su mayoría, los resfriados
van y vienen, y rara vez conducen a algo peor. Suelen durar alrededor de una
semana. Los antibióticos no ayudan a combatir un resfriado.
Signos y síntomas
• Congestión o secreción nasal y estornudos
• Lagrimeo
• Tos leve
• Fiebre baja
• Dolor de cabeza
• Falta de apetito
Tratamiento
Consulte la sección “Cómo aliviar el malestar de su hijo”.
Llame al pediatra si su hijo tiene:
• los labios o las uñas moradas
• fiebre que dura más de dos a tres días
• recrudecimiento de los síntomas después de una semana de enfermedad
• dificultad para beber líquidos o respirar
• dolor de oído
• somnolencia o intranquilidad fuera de lo habitual
Crup, o garrotillo
El crup, o garrotillo, es provocado por diversos virus que afectan la laringe y
las vías respiratorias, haciendo que el niño tenga dificultad al respirar. Es más
común en niños entre uno y dos años de edad, pero puede afectar a niños de
6 meses a 12 años de edad.
Signos y síntomas
• Secreciones nasales
• Una tos que empeora y suena como el ladrido de una foca
• Llanto ronco
• Respiración ruidosa o dificultosa
• Fiebre
• Dolor de garganta
• Falta de apetito
Tratamiento
Use un vaporizador de vapor frío para ayudar al niño a respirar mejor.
El tratamiento de vapor también puede ser efectivo. Simplemente deje que
el baño se llene de vapor proveniente del agua caliente de la tina o la ducha.
Lleve al niño al baño y déjelo respirar el vapor por unos cuantos minutos.
Esté pendiente de que el niño no se caliente demasiado ni que se queme con
el agua. Otra cosa que podría ayudarlo a respirar mejor es vestirlo con ropa
abrigada y sacarlo para que inhale el aire fresco de la noche.
Llame al pediatra de inmediato si el niño:
• tiene un color azulado en los labios, la boca o las uñas.
• hace un sonido áspero o ronco al respirar (lo que se conoce como estridor)
que aumenta de volumen con cada respiración.
• parece batallar para respirar o no puede hablar por la falta de respiración.
• babea o tiene dificultad para tragar.
• tiene fiebre.
Acerca de otras medicinas
• Medicinas para la tos y el resfriado. La Academia Americana de
Pediatría recomienda enfáticamente que las medicinas de venta libre
para la tos y el resfriado no se administren a bebés y niños menores de
dos años de edad, debido al riesgo de efectos secundarios que pueden
ser letales. Asimismo, varios estudios indican que los productos para
los resfriados y la tos no son efectivos en niños menores de seis años
y pueden tener efectos adversos potencialmente graves.
• Antibióticos.
Es posible que el pediatra le recete a su hijo un
antibiótico para tratar una infección bacteriana.
En el caso de las
infecciones virales, el cuerpo debe combatir el virus por su cuenta,
ya que los antibióticos no surten efecto.
Infección de oído
Hay ocasiones en que un resfriado, una alergia, la gripe o una infección nasal
o de la garganta provocan una acumulación de fluido en el oído.
Si este fluido
se infecta con bacteria o virus, puede provocar inflamación y presión en
el tímpano, causando dolor de oído.
Este tipo de infección, llamada otitis
media aguda, suele mejorar por su cuenta. Sin embargo, si la infección
no remite, el pediatra podría recomendar un tratamiento con antibióticos.
Si el fluido permanece en el oído incluso después de que los síntomas
desaparecen, se podría desarrollar otra aflicción de los oídos denominada
otitis media con derrame (fluido en el oído medio). Esta aflicción por lo general
no necesita tratamiento a menos que el fluido permanezca en su lugar por
más de tres meses.
Signos y síntomas
• Supuración del oído entre amarillenta y blanca, posiblemente teñida
de sangre
• Dolor de oído
• Falta de apetito
• Vómitos o diarrea
• Dificultad para dormir
• Fiebre
• Dificultad para oír
Tratamiento
Déle a su niño acetaminofeno o ibuprofeno para calmar el dolor. También hay
gotas para el oído que pueden ayudar a mitigar el dolor por un tiempo corto.
No hay necesidad de usar medicinas sin receta médica (descongestionantes
y antihistamínicos) para el resfriado. Es posible que el pediatra quiera ver
al niño para evaluar la necesidad de recetarle un antibiótico. De ser así,
cerciórese de darle al niño todo el antibiótico recetado, para aumentar
las posibilidades de mejoría.
Llame al pediatra si sospecha que su hijo tiene infección de oído y
presenta los siguientes síntomas:
• le supura el oído.
• tiene fiebre.
• parece tener mucho dolor.
• no puede dormir.
• no está comiendo.
Gripe (Influenza)
La gripe (o flu) se debe a un virus y suele presentarse en los meses de
invierno. El niño se sentirá peor durante los primeros dos o tres días.
Signos y síntomas
• Congestión y secreción nasal
• Tos
• Dolor de garganta
• Fiebre repentina
• Escalofríos
• Falta de energía
• Dolor de cabeza
• Dolores musculares
• Tos seca
• Dolor de garganta
• Vómitos y dolor de estómago
Tratamiento
Muchos niños que tienen gripe no necesitan má


